TIMIDEZ

La timidez hace que paso al lado de cosas maravillosas. Evito a la gente que no conozco. Temiendo ser juzgado, renuncio a las cosas nuevas pretextando que no son para mí. Bajo los brazos, rehúso luchar. Tengo tendencia a adquirir seguridad con la rutina. Me amo poco y mi débil estima de mí y mi poca confianza en mí me incitan a quedarme en un marco bien establecido, en el cual no me siento ni herido, ni rechazado, ni incomprendido. Esta forma de huida de mi timidez me lleva a quedarme apartado. De todos modos, es muy posible que esté feliz así porque me protejo también de situaciones o personas que podrían herirme. Tomo la costumbre de actuar con calma y me doy la oportunidad de descubrir, cada día, nuevas cosas y nuevas personas.

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