HERPES GENITALES o HERPES VAGINAL

? El herpes es una enfermedad viral muy frecuente. El virus causa infecciones herpéticas que se localizan en las regiones genitales (vulva, pene, vagina, cuello uterino) o paragenitales (ano o nalgas). Esta infección se manifiesta por medio de pústulas y lesiones muy dolorosas que tardan más o menos quince días en cicatrizar.

D Esta enfermedad proviene de sentimientos de culpa relacionados con la sexualidad. La persona afectada quiere castigarse por haber utilizado mal sus órganos genitales. Es una persona que tiene deseos sexuales, pero sus conceptos muy arraigados del bien y del mal dirigen su vida. Con frecuencia sucede que las personas que sufren esta enfermedad culpan a alguien en lugar de aceptar sus propios deseos.

C Los dolores producidos por el herpes representan los que te ocasiona tu actitud mental con respecto a tu vida sexual. Te ayudaría mucho concederte el derecho de tener deseos y revisar tu educación en este aspecto. Esta última te impide ser tú mismo y te obliga a vivir en la represión. Cuando una vocecita dentro de ti te dice que eso está mal, sé consciente de que ello proviene de tu educación y representa las creencias de otros. Debes decidir de una vez por todas si quieres seguir creyendo en lo mismo. Además, al impedir que tu sexualidad se exprese, impides que tu capacidad de crear se manifieste con plenitud. Las dos están íntimamente ligadas, ya que la energía sexual representa tu poder de crear.

El herpes vaginal, según la creencia popular, procede de la culpabilidad sexual y del deseo inconsciente de auto – castigarse. El herpes genital puede aparecer si hay ausencia de contacto sexual. Puede que tuviera un cónyuge y nos separamos. O bien podemos estar separados físicamente por ejemplo si uno de los dos se ha marchado de viaje de negocios por cierto período de tiempo. Careciendo de contacto físico con la piel de mis órganos sexuales y viviendo difícilmente esta “separación”, manifestaré mi malestar con un herpes vaginal. También puede que mi frustración sea viva en lo que a mis relaciones sexuales se refiere, bien porque no son satisfactorias o al contrario, son plenamente satisfactorias y me hacen recordar algo doloroso. O sea, puedo preguntarme porqué he estado tantos años viviendo insatisfacción cuando hoy, esto funciona tan bien, por qué no he conocido esto antes? En la educación religiosa popular, se iba hasta pretender que esto era querido por Dios para castigarnos. El sentimiento de vergüenza me lleva incluso a querer negar, a no aceptar mis órganos genitales. Las partes genitales fueron las cabezas de turco de muchas religiones. Amo mi cuerpo y me alegro de mi sexualidad. Dios me hizo a su imagen. Estoy asombrado de la belleza que soy.